07/04/2026
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En un momento en que la tecnología avanza más rápido que la capacidad colectiva de comprender sus impactos y en el que la desinformación pone en peligro los procesos democráticos, se presenta este estudio exhaustivo y pionero sobre los riesgos que la inteligencia artificial (IA) plantea a los procesos electorales.
El "Estudio sobre los riesgos de la IA en el ámbito de los procesos electorales", elaborado por el Observatorio de Ética en Inteligencia Artificial de Cataluña (OEIAC) por encargo del Departamento de Justicia y Calidad Democrática de la Generalitat de Catalunya, analiza con profundidad cómo las nuevas herramientas de IA —desde los deepfakes hasta los grandes modelos de lenguaje— pueden erosionar la integridad democrática, alterar la percepción pública y afectar a la libertad y seguridad del voto.
El informe contextualiza un escenario global sin precedentes: sólo en el año 2024, más de 60 países utilizaron tecnologías de IA en algún momento de sus elecciones, lo que equivale a casi la mitad de la población mundial. A través de más de sesenta casos de estudio recientes, el documento evidencia cómo estas herramientas se han empleado maliciosamente para difundir desinformación, manipular narrativas políticas, amplificar contenidos falsos y suplantar candidatos o instituciones. La OEIAC no sólo describe los riesgos técnicos, sino también sus efectos psicológicos y sociales, como la polarización emocional, la fragmentación de la esfera pública y la pérdida de confianza en las fuentes de información.
Además de identificar las cinco grandes categorías de herramientas que pueden comprometer los procesos electorales —deepfakes, bots, microsegmentación psicográfica, grandes modelos de lenguaje y densificación de identidad—, el estudio analiza el déficit regulador existente. A pesar de los avances del Reglamento Europeo de IA y del Reglamento de Servicios Digitales, que consideran la influencia automatizada en elecciones como un ámbito de alto riesgo, las legislaciones estatales y autonómicas siguen siendo insuficientes para responder a un fenómeno global, rápido y altamente sofisticado.
El documento culmina con un conjunto de recomendaciones estratégicas que combinan tecnología, gobernanza y educación. Entre ellas figuran mecanismos de verificación y autenticación de contenidos, estándares de transparencia algorítmica, la creación de un marco regulador específico sobre integridad electoral digital y programas de alfabetización mediática dirigidos tanto a la ciudadanía como a los actores políticos y a los medios. El objetivo es construir una respuesta integral y transversal que permita anticipar, detectar y neutralizar los riesgos antes de que comprometan la calidad democrática