2 de agosto de 1931: Cataluña votaba el Estatuto de Núria

El 2 de agosto de 1931, la ciudadanía catalana fue llamada a las urnas para pronunciarse sobre el proyecto de Estatuto de Autonomía conocido como Estatuto de Núria, elaborado después de la proclamación de la Segunda República. Aquella consulta se convirtió en una de las movilizaciones políticas más importantes de la historia contemporánea de Cataluña.

El Estatuto de Núria fue redactado durante el mes de junio de 1931 en el santuario de Núria por una comisión de representantes catalanes, con el objetivo de establecer un amplio marco de autogobierno para Cataluña. Después de que el anteproyecto fuera aprobado por la Diputación Provisional y por la Generalitat, el texto se sometió a consulta popular antes de ser enviado a las Cortes españolas para su aprobación definitiva. El proceso se desarrolló en dos fases: primero, con el pronunciamiento favorable de la gran mayoría de los municipios catalanes, y posteriormente, el 2 de agosto de 1931, con el referéndum celebrado en todo el país.

La participación fue muy elevada, aproximadamente el 75% del censo, y un resultado aplastantemente favorable al Estatuto: el 99% de los votos fueron afirmativos.

A pesar de que las mujeres todavía no podían votar, su implicación fue notable: unas 400.000 expresaron su apoyo mediante firmas de adhesión al proyecto estatutario. Una movilización sin precedentes que evidenciaba el amplio apoyo social al autogobierno del pueblo catalán.

A pesar del amplio apoyo expresado en las urnas, el texto aprobado en referéndum fue modificado durante su tramitación parlamentaria en las Cortes españolas. Finalmente, las Cortes aprobaron el Estatuto el 9 de septiembre de 1932, con unas competencias más limitadas que las previstas en el proyecto original de Núria.

Noventa y cinco años después, el referéndum del 2 de agosto de 1931 continúa siendo un hito destacado de la historia institucional catalana y un ejemplo de participación ciudadana en la construcción del autogobierno.